Tips para comenzar un Huerto Urbano

Tips para comenzar un Huerto Urbano

Anteriormente, vimos diversos tipos de huertos urbanos y qué importancia tenían ellos para el bienestar personal en un hogar. En esta ocasión revisaremos algunos tips para comenzar con éxito un Huerto Urbano, para su correcta construcción y qué elementos son imprescindibles para tener éxito en esta divertida aventura.

Pero antes de entrar en materia…

¿Qué es lo que tienen los huertos que nos gustan tanto? ¿será la preocupación actual por saber exactamente de dónde proviene lo que estamos consumiendo?

La verdad es que creemos que nuestra búsqueda, cada vez más transversal  por calidad de vida, nos hace querer consumir estos alimentos en su estado más natural y por ello, hoy en día tomamos a la huerta como un elemento muy presente a la hora de diseñar y construir nuestra vivienda.

En la actualidad, en las áreas urbanas de una ciudad, es difícil contar con una huerta al estilo antiguo, pero sí gracias a nuestra capacidad de adaptación, se han desarrollado infinidad de diseños y técnicas para hacer que la implementación de una huerta no sea sólo para algunos. Si estás motivado, quieres empezar una huerta o planificarla desde el inicio te entregamos algunos tips para desarrollarla.

¿GRANDE, PEQUEÑA O MEDIANA?

Existen tantos tipos de casas como familias hay: grandes, pequeñas, medianas; con un amplio jardín o pequeño; en pleno centro de la ciudad o en las afueras. Es por esto, que a la hora de construir un huerto habrá que tomar en cuenta las dimensiones del espacio que se dispone.

Aún, con tantas diferencias de un hogar a otro, hay ciertos factores primarios que son transversales a la hora de hacer realidad nuestro proyecto:

El lugar

¿Dónde ponemos nuestro huerto? La respuesta a esta interrogante dependerá de con cuanto espacio contamos. Si nuestro hogar es grande y disponemos de un buen patio, el exterior sería un lugar perfecto para nuestras especies, en hogares más pequeños o que patio reducido, las terrazas, balcones o incluso ventanas pueden funcionar igual de bien. Lo más importante en este punto es que nuestras plantas se encuentren en un lugar muy bien iluminado, entre 8 a 10 horas de luz por día, y de ser posible, protegido de las corrientes de aire y clima muy adverso.

¿Qué plantar?

Si no hemos tenido experiencia previa en el cultivo de plantas, es mejor partir con especies de ciclos cortos, que no estén tan predispuestas a las plagas y que se puedan cultivar durante todo el año. Las lechugas, ajos, cebollas y acelgas están dentro de las que cumplen dichas características.

Contenedores

Desde la clásica maceta plástica, pasando por una elaborada mesa de cultivo hasta la misma tierra de nuestro patio; existe una inmensa gama de lugares en donde poner nuestro huerto. Lo importante aquí es que la profundidad de nuestro contenedor sea de entre 7 a 15 centímetros, con ello no habrá problemas prácticamente con ninguna planta al tener suficiente espacio para las raíces. Algo importante a destacar acá, es que donde se plante tenga un buen sistema de drenaje, para que el exceso de agua pueda escapar y no dañar nuestra planta.

El sustrato

Esto es el corazón de nuestro huerto, equivalente a nuestra alimentación. El sustrato o abono será desde donde nuestras plantas sacarán los nutrientes necesarios para poder crecer saludables y fuertes. Lo más recomendable, es visitar una tienda especializada y conseguir uno de buena calidad, como por ejemplo tierra de hoja o humus de lombriz. Si utilizamos la tierra de nuestro propio patio, hay que asegurarse de que tenga el “alimento” necesario para las especies que queremos generar, mezclándola con nuestro sustrato para que no les falte el abono.

La siembra

Existen dos formas básicas de sembrar: Hacerlo de forma directa en nuestro huerto o primero en pequeños contenedores para luego realizar un trasplante. Existen hortalizas como el rábano o la zanahoria que no se pueden trasplantar al ser muy delicadas. En cambio otras, como la lechuga o el tomate, se pueden plantar de forma directa pero es aconsejable su trasplante posterior. De una u otra forma, es importante que al plantar, ya sea con una mata o semilla, esta quede entre 3 a 5 cm de profundidad, no más. Un error común suele ser el enterrarlas demasiado, costándole mucha energía a la planta para salir a la superficie.

¿Y SÍ FALLO?

Si seguiste todos los consejos al pie de la letra y tu huerto no resultó y las plantas no germinan o no crecen de buena forma. Sigue intentando y no te desanimes. Uno de los grandes problemas de nuestra vida moderna, es que al ver ya todo listo, se nos olvida el proceso, es decir, lo importante y fundamental de toda experiencia y una de las fases más hermosas de toda aventura, que en el caso de la huerta permitirá que conozcas mejor tu suelo, y lo que rodea tu ambiente natural.

Esperamos que este post te haya resultado útil y desde ya comiences a planificar tu huerta, éxito en la tarea.

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