La huerta urbana en el hogar, un elemento diferenciador

La huerta urbana en el hogar, un elemento diferenciador

En el artículo anterior hablamos sobre calidad de vida, de cómo las personas cada vez con mayor frecuencia deciden buscar un bienestar personal. Esta vez, queremos seguir tocando temas que tienen relación con ello, ya que cuando existe un bienestar general y tranquilidad (que podríamos llamar un estilo de vida con “calidad de vida”), es posible tener pasatiempos y pensar en hacer otras cosas aparte del trabajo o los niños. Uno de los pasatiempos que genera muchos beneficios a una familia es una huerta urbana en el hogar.

Si decidimos construir una casa, es muy importante planificar todos los materiales y espacios, entre ellos también está la huerta, la cual idealmente debe ser planeada, para que su ubicación dentro de nuestro hogar sea la adecuada y logre generar armonía con el entorno.

Una huerta permite conectarnos con la naturaleza, pero también nos ayuda Como elemento diferenciador al generar calidad de vida, generar sustentabilidad, y ayudar a la economía del hogar, siendo un medio para proveer sus propios alimentos.  

La Huerta Urbana en el Hogar

Existen distintos tipos y tamaños de huertas urbanas, pero lo que todas tienen en común es que los vegetales y hortalizas que producen son para el consumo del grupo familiar (o autoconsumo).

Para lugares como departamentos, casas pequeñas o casa sin patio existen las huertas verticales por ejemplo, las que gracias a su sistema pueden ser implementadas en cualquier espacio, como muros o balcones pequeños y logran generar un gran ahorro de agua.

Están también las huertas medianas o microhuertas, que son las que uno puede instalar en el jardín o en invernadero, que ocupan poco espacio, donde destacan por ejemplo las famosas huertas en un metro cuadrado, biointensiva, etc.

 Y están las huertas más grandes que constituyen un abastecimiento importante para el grupo familiar, generalmente es posible verlas en casas de campo o bien en parcelas. Por cierto requieren más tiempo de dedicación y cuidados, pero a la vez la recompensa es mayor beneficio, al generar sus propios alimentos

En resumen, una manera sana de generar calidad de vida, es integrar una huerta a la vida familiar, donde además se producen vegetales que abastecen las necesidades básicas de alimentación, es un pasatiempo, es una actividad más sustentable, enriquecedora y barata. 

Si te gustó este post, no olvides compartir y dar me gusta a nuestra Fan Page. Nos leemos!!!